Cambio de paradigma en el tratamiento de la diabetes mellitus tipo 2. Qué aconsejan las nuevas guías de práctica clínica (URM)

Luis Ávila Lachica

Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. Doctor en medicina. Consultorio de Almachar. UGC Vélez-norte. Málaga. Coordinador del Grupo de Trabajo de Diabetes de la SAMFyC.

 

Resumen

En los últimos años hemos presenciado un cambio de paradigma en el tratamiento de la diabetes mellitus tipo 2 (DM2), concretamente desde el año 2008, cuando la Food and Drug Administration (FDA) solicitó las evidencias de seguridad cardiovascular de los nuevos antidiabéticos. Hasta nuestros días hemos pasado de intentar mantener la hemoglobina glucosilada (HbA1C) en unos niveles aceptables a pedir algo más a los nuevos fármacos, y hasta ahora ha sido demostrar que eran seguros con la principal causa de muerte en estos pacientes, que es la cardiopatía isquémica. Gracias a la rosiglitazona y el famoso metanálisis de NiIssen, comenzamos a descubrir que controlar la glucemia no es suficiente y actualmente a los nuevos fármacos se les piden más evidencias que bajar la HbA1C.

Las últimas guías de práctica clínica publicadas colocan al paciente en el centro del sistema y no solo importa bajar la glucemia, sino que hay que disminuir la morbimortalidad, mejorar la calidad de vida del paciente, y retrasar o disminuir las complicaciones asociadas a las DM2.

Dado que todo esto es una función principal de la Atención Primaria,puesto que se trata de la prevención de complicaciones asociadas a las enfermedades crónicas, y que además la DM2 está reconocida como una enfermedad cuyos responsables del diagnóstico, control y seguimiento somos los médicos de Atención Primaria, necesitamos repasar la ingente cantidad de información que nos llega.

En este taller intentamos simplificar la evidencia surgida en el último año y adaptarla a las condiciones de práctica clínica para mejorar la calidad de vida de nuestros pacientes con diabetes, y para que le médico de familia trabaje con más tranquilidad, al estar más seguro de lo que tiene que ofrecer a cada paciente concreto.