Interrupciones en la consulta de Atención Primaria

Herminia Moreno Martos

Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. GC Almería Periferia, Consultorio Retamar. Tutora de residentes. Miembro del Grupo Programa Comunicación y Salud de la semFYC.

Nieves Barragán Brun

Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. CS Vallcarca. Barcelon. Barcelona. Coordinadora del Grupo Programa Comunicación y Salud de la semFYC.

 

 

Resumen

El trabajo en la consulta de Atención Primaria es muy dinámico. Los cerebros de los médicos y médicas de familia y enfermeros y enfermeras están en «modo multifunción» permanentemente. La lista de pacientes del día con un orden teórico al inicio, estará llena de sorpresas que atentarán contra la concentración necesaria que requiere el profesional y que pueden poner en riesgo la seguridad del paciente. Por un lado, resolver sobre la marcha las cosas puntuales que salen, cuanto más mejor, para que no tenga que volver el paciente (la exigencia de la eficiencia); por otro lado, la necesidad de orden, paz y tranquilidad para comunicar con el paciente, para pensar, para decidir qué hacer y no perder los nervios. Enemigos de la tranquilidad se presentarán con cara amigable: la enfermera: que si puedes auscultar al que ella está curando…; el administrativo: que la receta de fulanito está equivocada, falta una caja…; la paciente que está en la consulta: que si puedes mirar la eco del marido…; el teléfono: que un paciente dice que es urgente hablar contigo…; pom-pom-pom llaman a la puerta: la residente quiere hacer una pregunta… Un momento por favor…, y ahora yo no sé qué tiene este paciente…, necesito pensar, estoy cansada…, necesito parar un momento… POR FAVOR, SILENCIO!!!

Manejar las interrupciones es parte de nuestro trabajo, con elegancia, con buen humor, con asertividad, con profesionalidad. Si las interrupciones te suponen un «marrón» difícil de manejar, te invitamos a nuestro pica-pica comunicativo.